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Historia del impresionante resurgir de AMD y de cómo Intel no lo vio venir – Acto2

Buscando el trasfondo que permite entender la situación actual de Intel y el tremendo auge de AMD, en la anterior entrada contextualizábamos en grandes términos la situación de Intel. Relatando cómo Intel se encontraba en una situación de dominio absoluto, y cómo esa falsa seguridad de no tener competencia relevante que empañase sus ingentes beneficios, aderezado con unas serie de eventualidades, hacen tropezar a Intel dejando vía libre a AMD.

En 2019 llega Zen2. Zen 1 fue una zancadilla que le puso AMD a Intel pero Zen2 es un rodillazo en la cabeza en toda regla. Mientras Intel sigue sin ver la luz, AMD dobla su apuesta, 16 núcleos para la gama doméstica y 64 para servidores. Una vez más AMD vuelve a duplicar el número de núcleos. Intel definitivamente no puede seguir el ritmo. Se espera que su respuesta sea un procesador de 10 núcleos para la gama doméstica y uno de 48 para la gama profesional, que en realidad no son más que 24 núcleos unidos. Ninguno de ellos es suficiente para superar el rendimiento AMD, además se espera que los precios de estos nuevos procesadores sean estratosféricos y su disponibilidad tan limitada que será como si prácticamente no existieran.

En este momento AMD ya se encuentra en un proceso fabricación de 7 nanómetros que les permite hacer procesadores más pequeños, o dicho de otra forma, obtener más procesadores de la misma oblea de silicio. De esta forma el procesador va a ser más barato de fabricar, además de que se va a necesitar menos corriente eléctrica para alimentarlo y va a generar menos temperatura. Pero sobre todo, al ser más corto el circuito, menos tiempo tardará la corriente en recorrerlo de punta a punta, por lo cual el procesador también va a ser algo más rápido.

Pero os estáis preguntando cómo es que AMD puede aumentar el número de núcleos casi sin esfuerzo. ¿No sufren los mismos problemas que Intel a la hora de fabricar procesadores? ¿Cómo es que Intel no puede hacer procesadores con muchos núcleos pero AMD sí? La respuesta a estas preguntas son los chiplets.

¿Qué son los chiplets?

Para abaratar los costes los nuevos procesadores están hechos de partes más pequeñas, llamadas chiplets, en vez de un chip único y grande (monolítico).

  • Los chiplets son componentes independientes que se agrupan para construir un chip más grande.
  • Los chiplets son más pequeños y son más fáciles y baratos de fabricar.
Procesador compuesto por varios chiplets

Hasta ahora, los procesadores se fabricaban con arquitectura monolítica. El diseño monolítico significa que todos los componentes del procesador (ALU, AGU, CU, cache, etc.) están fabricados juntos y en contacto. Como consecuencia, si alguno de esos circuitos falla, todos quedan inservibles.

A medida que los transistores se han hecho más pequeños, el número de fallos por oblea ha ido aumentando; haciendo que el coste de fabricación de circuitos de manera monolítica sea cada vez mayor. Por otro lado, como los chiplets son fabricados de manera independiente del resto de componentes del procesador, si un chiplet falla, no hay que tirar todo el procesador entero, se sustituye por otro y solucionado.

Apuesta de AMD en los procesos de fabricación para abaratar costes y mejorar su competitividad

AMD es una compañía mucho más pequeña que sus competidores (Intel o Nvidia). No pueden permitirse gastarse tanto dinero como estas, desarrollando arquitecturas, por lo tanto siguen la filosofía de hacer las cosas para durar. AMD no desarrolla una arquitectura pensando que dure dos años y luego desarrolla otra. No puede permitirse hacer esto, AMD desarrolla arquitecturas pensando en que duren al menos una década y fue esa filosofía la que siguieron para crear la arquitectura Zen. ¿Cómo podemos crear una arquitectura que nos dure muchos años y que no tengamos que invertir en dos años un dineral para crear otra arquitectura?

Además por aquel entonces ya se olían lo que ocurriría con los procesos de fabricación. Esperaban que la ley de Moore dejase de estar vigente pronto, por lo tanto su arquitectura tenía que ser capaz de lidiar también con esto y no depender de procesos de fabricación para aumentar el número de núcleos. ¿Y cómo lo hicieron? De una forma muy inteligente, desarrollar procesadores como si fueran un Lego, los chiplets. 😉

El diseño de los procesadores de AMD orientados a la fabricación

En AMD crearon un procesador de cuatro núcleos, este procesador va a ser nuestra pieza de lego. Igual que los legos, podemos juntar piezas para crear procesadores más grandes. ¿Quieres un procesador de ocho núcleos? Pues te junto dos piezas. ¿Quieres uno de 16 núcleos? Pues te junto cuatro piezas. Esto para una empresa las características de AMD es extremadamente interesante porque no tienen que desarrollar toda una gama de procesadores desde 4 a 64 núcleos. No, sólo tienen que centrarse en desarrollar un procesador de cuatro núcleos y luego los unen como si fuesen piezas de lego para crear el resto de la gama. La salsa secreta que hace a Zen funcionar es Infinity Fabric.

SCF: Scalable Control Fabric
SDF: Scalable Data Farbic
A. SCF conecta los elementos de procesamiento
B. SDF permite comunicaciones coherentes a lo largo de las caches y entre la caché y la memoria.
C. Ambos, SCF y SDF escalan mediante MCM (Multi-Chip Module) y sockets

Infinity Fabric es la conexión que ha desarrollado AMD para unir esos procesadores de cuatro núcleos, para crear procesadores más grandes. Esta es la primera ventaja de Zen. Desarrollar estos procesadores es más barato y sencillo. Pero pensemos un poco más en esto de las piezas de lego. ¿Realmente me sirven para algo?

Si me ahorro dinero a la hora de diseñar procesadores, pero a la hora de fabricar un procesador de 64 núcleos, sigo teniendo un procesador enorme, es súper difícil y carísimo de fabricar. ¿Cuál es la forma de resolver este problema? Bien, ¿es posible no unir las piezas de lego en el diseño y luego fabricar el procesador; sino hacerlo al revés, fabricar las piezas de lego por separado y después una vez fabricadas unirlas? Es decir, en vez de tener lo que se conoce como un chip monolítico, que es la forma tradicional de fabricar procesadores, no imprimir todo el procesador del tirón. Fabricar cada una de las piezas que forman el procesador por separado y luego soldarlas. La respuesta es, sí se puede y esa es la clave por la que AMD está superando a Intel. Fabricar un procesador de 64 núcleos es muy difícil, es un chip demasiado grande, no es viable fabricar algo así.

Sin embargo AMD no fabrica procesadores de 64 núcleos, AMD fábrica procesadores de 8 núcleos, procesadores pequeños fáciles y baratos de fabricar. Después AMD suelda estos chips de 8 núcleos en un mismo PCB. Para unirlos entre ellos, el primer intento de hacer esto fueron los procesadores Threadripper y EPYC basados en ZEN 1 de hasta 32 núcleos. Eran literalmente cuatro procesadores de 8 núcleos soldados en un mismo PCB y cada uno de esos procesadores de 8 núcleos en realidad internamente eran dos procesadores de cuatro núcleos unidos.

Zeppelin de 2 procesadores y 8 núcleos

Pero pegar directamente procesadores de ocho núcleos (conocidos como zeppelin), no es demasiado eficiente, esto tiene muchos problemas como lo que estamos duplicando parte del hardware. Un procesador no sólo son núcleos, hay mucho más, como por ejemplo el controlador de memorias para comunicar el procesador con la memoria RAM. Si junto a cuatro procesadores tengo cuatro controladores de memoria. ¿Realmente necesito cuatro? Tengo mucho hardware innecesario. Además esto de tener hardware duplicado crea muchos problemas, porque por ejemplo el controlador de memoria de un núcleo es posible que para acceder a la memoria tenga que acceder en realidad al controlador de memorias de otro núcleo y que ese controlador de memoria sea el que acceda a la memoria. Vamos un lío tremendo y una cosa nada eficiente.

Refinando la fórmula del diseño

Zen 2 la segunda iteración de la arquitectura Zen, es donde está lo realmente interesante. Con Zen 2 en vez de fabricar procesadores completos de ocho núcleos que luego soldamos, vamos a fabricar chipplets, es decir unos chips donde sólo tenemos ocho núcleos. Nada de controlador de memorias, nada más… sólo ocho núcleos y las memorias que necesitan para trabajar. Después vamos a crear otro chip con el controlador de memoria y todas las cosas que necesitamos para conectar el procesador con el resto de componentes del PC. Además este chip va a ser el punto de encuentro de los chiplets, es decir, todos los procesadores de 8 núcleos van a estar unidos a este núcleo central donde habrá una memoria caché dedicada para que los núcleos se comuniquen entre ellos.

IOD: proceso de fabricación 12 nm
Procesador de8 núcleos: proceso de fabricación 7 nm

¿Cuál es el resultado de todo esto? El resultado es que AMD a diferencia de Intel, no fabrica un procesador de 4 núcleos, otro de 6, otro de 8, otro de 10… y así hasta 28 núcleos. Se necesitan un montón de líneas diferentes para fabricar todos estos procesadores y es mucho lío. No, AMD sólo fábrica chiplets, procesadores de 8 núcleos. Un sólo procesador, todos idénticos y además los chipplets son enanos. Acceso a núcleos y memoria caché es una cosa muy pequeñita, esto hace que se puedan producir chiplets en masa de forma muy barata. Producir chips pequeñitos es rápido y fácil; y además si sólo tienes un modelo de procesador, puedes optimizar toda la cadena de producción para ese procesador haciéndolo de la forma más barata y rápida posible.

Y diréis: pero AMD también tiene procesadores de seis núcleos, por ejemplo los Ryzen 5. Bien, los Ryzen 5 en realidad son procesadores de 8 núcleos pero dos de ellos están desactivados

¿Qué pasa si hay un fallo en la oblea y tienes algunos chiplets donde ha quedado por ejemplo un núcleo defectuoso? ¿Se tira a la basura? No, si sólo hay un núcleo defectuoso desactivas dos y se convierte el chiplet en un chiplet de 6 núcleos y con él creas un Ryzen 5. Y si en vez de fallarte un núcleo, te han fallado tres o cuatro, pues creas un chiplet de cuatro núcleos y creas con él un Ryzen 3. Aquí se aprovecha todo, no se tira nada a la basura.

Ryzen 3: 4 núcleos 8 hilos
Ryzen 5: 6 núcleos 12 hilos
Ryzen 7: 8 núcleos 16 hilos

¿Pero no es esto un desperdicio de dinero? Es decir, desactivar algunos núcleos porque sí. Bueno es que no todos los procesadores salen igual. Hacer procesadores es como hornear galletas, no todas son iguales, algunas salen más grandes otras más pequeñas, algunas más tostadas y otras más crudas. Lo mismo pasa con el silicio, el proceso de creación de los procesadores que se conoce como fotolitografía es imperfecto. Por eso no todos los procesadores quedan iguales. Algunos necesitan más voltaje para funcionar, otros no consiguen alcanzar ciertas frecuencias no importa lo que hagas y algunos directamente no funcionan. Así pues, ¿qué hacen con los procesadores que no son perfectos? Pues los venden como gamas más bajas con algunos núcleos activados y frecuencia más baja, así es cómo nacen las distintas gamas de Ryzen en los procesadores que se fabrican. Son todos iguales, pero los mejores van para un modelo y los peores para otro.

Versionado de modelos de procesadores AMD Ryzen

Después también hay que fabricar ese núcleo central, pero la gracia es que ese núcleo central no necesita estar hecho en un proceso de fabricación moderno, ahí no hay núcleos haciendo operaciones. No hace falta un máximo rendimiento o la máxima eficiencia a las máximas frecuencias. No, es una cosa sencilla donde hay controladores y una memoria caché, por lo que se puede fabricar con un proceso de fabricación diferente. Mientras los chiplets se fabrican a 7 nanómetros, el núcleo central se puede fabricar a 12 nanómetros que es más barato. De esta forma, gracias a los chiplets, AMD es capaz de fabricar de forma barata, procesadores con un gran número de núcleos; y es la razón por la que AMD puede vender un procesador de 64 núcleos a mitad de precio de lo que Intel vende un pensador de 28 núcleos. Y también pueden hacer locuras como procesadores de 16 núcleos para la gama doméstica.

En realidad el diseño Mesh de Intel que hemos visto en el anterior artículo es más eficiente que Infinity Fabric de AMD. Las latencias en las comunicaciones entre núcleos son inferiores en el diseño de Intel, pero el diseño de Intel está limitado por los procesos de fabricación y el silicio, por lo tanto aunque en la teoría sea superior, en la práctica Zen 2 le pasa por encima. Ahora bien, no cometamos el error de subestimar a Intel.

Intel han sido los líderes en procesadores durante los últimos 50 años. Es una empresa gigante con muchísimo dinero y los mejores equipos ingenieros del mundo. Además recientemente se han dedicado a fichar talentos de otras empresas. Por ejemplo, Jim Keller el cerebro que estuvo detrás de la arquitectura Zen, tras acabar el desarrollo de Zen, abandonó a AMD y se pasó a Intel.

Jim Keller

Intel ya está trabajando en futuras arquitecturas y ha mostrado algunas de ellas, como por ejemplo Foveros, el cual es un diseño de chiplets similar a Zen pero en 3D. Es decir, los chiplets en vez de soldarse todos en un mismo PCB, se pueden apilar unos encima de otros. De esta forma se puede hacer que la conexión entre chiplets sea extremadamente rápida y así el diseño sea mucho más eficiente.

Diseño Foveros

Intel va a responder. AMD les ha pillado en el peor momento que podían pillarles, pero responderán. Tardarán tres o cinco años, pero entre 2021 y 2026 veremos la respuesta de Intel, y de hecho la última vez que AMD puso en aprietos a Intel, la respuesta de Intel fue la arquitectura Core que mandó a AMD al olvido durante casi una década. Pero a diferencia que en aquella época, AMD a día de hoy tiene una hoja de ruta. Es decir, AMD no ha lanzado ZEN 2 y se van a quedar ya ahí, no se van a sentar en el sofá a vender y punto. No, AMD ha anunciado que el diseño la tercera generación de la arquitectura Zen ya ha terminado y la cuarta generación de la arquitectura Zen está ya en fase de diseño. Por lo tanto, en los próximos años vamos a ver una pelea apasionante entre AMD e Intel, lo cual es extremadamente bueno para los consumidores.

Que AMD e Intel compitan va a provocar que lancen mejores productos a precios más bajos. De hecho antes de que la arquitectura Zen llegase al mercado, un procesador de 8 núcleos 16 hilos te costaba 1000€. A día de hoy se han llegado a ver Ryzen 7 1700 por hasta 100€. Se ha dividido entre 10 el precio de ese tipo de procesadores. También antes de que empezase esta competencia entre Intel y AMD el estándar en PC era entre dos y cuatro núcleos. A día de hoy la gama media ya son seis núcleos, y eso tan sólo en 23 años de competencia. Esperemos que AMD e Intel compitan durante muchos años porque nos va a venir muy bien a los consumidores.

Historia del impresionante resurgir de AMD y de cómo Intel no lo vio venir – Acto1

Para contar esta historia tenemos que empezar desde el principio, y no me refiero al principio cuando AMD en 2006, tras comprobar ATI Technologies, estuvo a punto de sobrepasar a Intel en la famosa guerra de procesadores. Empieza en 2017 con un rediseño de la arquitectura de los procesadores de AMD (bautizada como Zen) y una mejora de los procesos de fabricación que haría que la carrera de prestaciones parase momentáneamente para AMD, para pasar a ser una carrera de precio.

Cuota de mercado de procesadores AMD vs Intel

En pleno 2020 todo se basa en la nube. Eso quiere decir que todas las compañías, desde grandes compañías como Google, Amazon o Facebook hasta compañías más pequeñas necesitan procesar una gran cantidad de datos; y llevan mucho tiempo pidiendo procesadores con más potencia, y sobre todo, que aumente el número de núcleos.

Imaginaros que tienes que montar un centro de datos con 1024 núcleos. Si lo único que tienes son procesadores de cuatro núcleos, vas a necesitar muchísimos procesadores y junto a ellos muchísimas placas base. Aunque desarrolles placas base capaces de soportar dos procesadores, o incluso cuatro, o hasta ocho; vas a necesitar muchísimas placas base y esto es un problema.

Primero por los costes, además de pagar 256 procesadores vas a tener que comprar cientos de placas base, después interconectar todos estos procesadores sin placas base es complicado. Especialmente te van a dar muchos dolores de cabeza las latencias. Al tener tantos procesadores la comunicación entre muchos de ellos va a ser muy lenta y eso va a hacer que tu centro de datos pierda mucha eficiencia y no obtengas el rendimiento que esperarías obtener. Por último el consumo porque cada placa base tiene su chipset además de otros componentes… cada uno de los procesadores también tiene mucho más hardware además de los núcleos. Cada uno tiene su controlador de memoria, su controlador PCI Express… hay muchísimo hardware duplicado que consumirá energía y en un gran centro de datos con miles de procesadores supone muchísimo dinero. Todo sería mucho más sencillo si en vez de necesitar 256 procesadores de cuatro núcleos, pudiéramos montar tan sólo 15 procesadores de 64 núcleos.

Tendríamos mucho mejor rendimiento, tendríamos mayor facilidad para interconectar todos los procesadores, el consumo sería mucho menor, el centro de datos ocuparía muchísimo menos espacio, se generaría menos calor (así que ahorraríamos también el aire acondicionado)… serían todo ventajas.

Por ello se inició la llamada «Guerra de los núcleos» donde AMD e Intel compiten por crear los procesadores más potentes y con mayor número de núcleos posibles.

💡 Para poner en contexto lo que vas a seguir leyendo AMD es un empresa mucho más pequeña que Intel, siendo alrededor de una décima parte AMD frente a lo que es Intel a nivel de empresa en aspectos como número de empleados, facturación, valoración de empresa… según datos obtenidos de Forbes.

El fallo de Intel

Intel se desmarcó en 2008 de AMD gracias a sus procesadores que incluían una arquitectura RingBus con la micro-arquitectura Nehalem, para luego en 2016 hacer una apuesta por una arquitectura Mesh con la micro-arquitectura Skylake.

RingBus vs Mesh

Mientras que RingBush funciona bien para un número no demasiado alto de núcleos, el diseño hacía aguas en la latencia (tiempo en forma de retraso) entre núcleos para su comunicación. Según se aumentaba el número de anillos, o núcleos en los anillos, el incremento de la latencia es lineal. De manera general la latencia máxima en una arquitectura de este tipo es el número de núcleos entre 2.

En el caso de una arquitectura Mesh, además de existir múltiples caminos para ir de un núcleo a otros núcleos, existen más interconexiones que en el modelo RingBush que nos permite evitar congestiones (cuellos de botella) al existir caminos alternativos. El incrementos de núcleos no supone un incremento lineal de la latencia, presentando de manera general una latencia máxima en la arquitectura que es la suma de los lados de la malla menos uno.

Comparativa de latencias entre RingBus y Mesh

Intel encontró la forma de crear procesadores con un gran número de núcleos y un rendimiento óptimo. Sin embargo probablemente debido a que empezaron a desarrollar este tipo de tecnología ( basada en una micro-arquitectura Mesh) desde hace al menos hace una década, Intel cometió un error fatal.

Hasta ahora hemos hablado solo de arquitecturas, sin embargo estos procesadores hay que fabricarlos. ¿Cómo se fabrican? – en obleas.

Una oblea es un círculo de silicio donde unas máquinas literalmente dibujan los procesadores en un proceso llamado fotolitografía. Por cada oblea se pueden crear decenas o incluso cientos de chips, dependiendo del tamaño de los chips. Bien, ¿qué pasa si metemos más núcleos al procesador? Éste se va a hacer más grande y ocupa más espacio, por lo tanto si el procesador es más grande puedes introducir menos procesadores por oblea.

Pero además hay otro problema y es que los transistores que forman los condensadores modernos son muy pequeños y son muy difíciles de imprimir haciendo que sea normal que ciertas zonas de la oblea salgan defectuosas.

Pongamos un ejemplo extremo, imaginemos una oblea con decenas de procesadores pequeñitos y que parte de la oblea sale mal. No hay problema, perderás algunos procesadores pero se sigue consiguiendo decenas de ellos correctos. Sin embargo si estamos produciendo procesadores muy grandes, ese mismo defecto podría cargarse tranquilamente la mitad de los procesadores de la oblea. Por lo tanto cuanto más grande sea el procesador, menos puedes producir. Así que si metes más núcleos, haces tu procesador más grande y por lo tanto puedes producir menos. En vez de producir miles por ahora, sólo puedes producir unos poquitos. Además el coste de fabricación es mucho más alto, haciendo el procesador más caro. Y no sólo eso, la dificultad para imprimir chips tan grandes, también hará que tengas que gastar mucho dinero y tiempo en poner a punto las máquinas que los fabrican, aumentando aún más el precio del procesador.

Entonces aunque Intel tenga una arquitectura que en teoría permite crear procesadores con un número de núcleos muy alto, tenemos un problema. Fabricar esos procesadores es muy complicado… pero bueno, no hay que preocuparse. Por esto porque existe la ley de Moore que dice que cada dos años se duplica el número de transistores en un microprocesador. Desde los años 70 el avance en el mundo la tecnología se ha regido por esta ley, así que no hay de qué preocuparse. Si este año puedo fabricar un procesador de 8 núcleos en 2 años en el mismo espacio, gracias a la mejora en procesos de fabricación, me entran 16, y en otros 2 años me entran 32, y en otros 2 años 64, y luego 128, y luego 256…

Registro de la Ley de Moore

Fabricar los chips no es un problema porque cada año los procesos de fabricación mejoran y los transistores que forman el procesador se pueden imprimir más pequeñitos… y este es el error que cometió Intel.

La mal llamada ley de Moore, que es más bien una observación que una ley, no tiene en cuenta que el silicio tiene un límite donde no podemos hacer los transistores más pequeños porque los electrones se salen de los circuitos y estamos muy cerca de ese límite. Por lo tanto el avance en procesos de fabricación se ha ralentizado.

Pronóstico de la Ley de Moore

El número de transistores en un procesador ya no se duplica cada dos años, de hecho la propia Intel lleva cuatro años atascada en el mismo proceso de fabricación de los 14 nanómetros y van a seguir atascados en él al menos un año más hablando de chips de alto rendimiento. ¿Qué quiere decir esto? Que durante al menos cinco años no han podido aumentar el número de transistores que caben en el mismo espacio y se espera que el avance se ralentice todavía más en los próximos años. Así que eso de que en dos años te van a caber el doble de núcleos en el mismo espacio era cierto hace unos años, pero a día de hoy no lo es, pero bueno… tampoco entremos en pánico porque con procesadores de cuatro núcleos para la gama doméstica y de hasta 10 para las gamas de rendimiento y servidores, salvo alguna excepción de algún procesador que te dé más núcleos, pero fabricamos muy poquitos no hay problema. Son pequeños se venden bien, no hay competencia y el dinero no hace más que entrar, todo controlado 😏. Seguimos así y ya cuando podamos, pues ya meteremos más núcleos, no tenemos ninguna prisa, no hay nada de lo que preocuparse… o sí… 🤔 La tormenta perfecta que hará temblar los cimientos de Intel comienza a formarse.

El primer golpe de efecto de AMD

En el 2017 AMD resurge de sus cenizas con su nueva arquitectura Zen y planta procesadores de ocho núcleos en la gama doméstica y hasta 32 núcleos en la gama de alto rendimiento y servidores. Intel evidentemente para seguir en el liderato de potencia se ve obligada a responder. Pasa de procesadores de 4 a 8 núcleos en la gama doméstica y el número de núcleos en sus procesadores de alto rendimiento y servidores aumenta hasta 28. Sin embargo durante esta transición el proceso de fabricación se mantiene. Los procesadores siguen fabricándose a 14 nanómetros, esto quiere decir que están fabricando procesadores el doble de grandes, lo cual supone que su producción se reduce a la mitad. Si antes fabricaban 1000 procesadores, pasan a fabricar la mitad, 500. Esto por sí solo ya es un duro golpe para Intel, pero ese golpe llega en el peor momento posible.

Intel se encuentra en medio de la transición de su proceso de fabricación de 14 nanómetros al nuevo proceso de fabricación a 10 nanómetros. Eso quiere decir que algunas de sus líneas de producción a 14 nanómetros se cierran para adaptarlas al nuevo proceso de fabricación como en transiciones anteriores. Se esperaba una transición rápida y sin problemas, al final cabo las fábricas de Intel han sido líderes en eso durante décadas. Son los mejores en esto, pero no esta vez Intel falla. Los 10 nanómetros no funcionan y la producción del nuevo proceso de fabricación no puede comenzar. Se retrasa primero un año, luego dos, luego tres… el proceso de fabricación que estaba inicialmente previsto para 2016 pasa a no estar previsto hasta 2020 2021.

Intel colapsa con su producción diezmada por tener que producir chips más grandes para competir con AMD, y encima con sus fábricas sin poder trabajar a su máxima capacidad. No son capaces de producir chips suficientes, sus procesadores en cuestión de semanas duplican su precio,

Precio PCComponentes de Intel i5 8400

Procesadores que antes estaban en ciento y pico euros, pasan a costar 300 euros. Parte de su gama de procesadores, como los de bajo consumo para tablet, pasan directamente a no estar disponibles porque Intel no tiene capacidad para fabricarlos. Intel intenta buscar ayuda exterior de otras fábricas como las de Samsung o TSMC para que fabrique estos procesadores, pero la situación no mejora. Intel no puede producir suficientes procesadores y el mercado comienza a fijarse en unos mucho más interesantes Ryzen de AMD en los cuales no tienen problemas de producción; por lo que es mucho más sencillo de comprar, más rápido y encima son mucho más baratos.

Intel se encuentran estos momentos en una muy mala situación pero cuando parecía que ya habían tocado fondo… no, todavía quedan unos cuantos pisos más por bajar.